lunes, 9 de enero de 2017

SEIXT 5 My FATHER

Un día en la mañana en mi casa estaba buscando a mi papa, trate de llamarlo pero no contestaba. Asique me rendí pero después vi algo amarillo en el piso parecía pipi, asique lo probé pero no era pipi, era cerveza, seguí el rastro y llego al baño y al  mismo tiempo que abrí la puerta vi un montón de envases de cerveza y adentro vi a mi papá todo emborrachado tratando de suicidarse, yo le dije en primer lugar “cálmate” y se le paso el efecto del alcohol y dijo.

-Que paso y yo le dije te emborracharte por tomar exceso de alcohol ahora si quieres vamos a la cocina. Yo le di un remedio para el dolor de cabeza porque después de tomar exceso de alcohol te da dolor de cabeza y el remedio Izo efecto y se mejoró mi papá y le dije ahora no tomes más cerveza o te dará de nuevo exceso de alcohol pero siguió tomando y tomando y paso algo terrible, terrible, terrible  se suicido asique llame a la clínica y vinieron flash.

Por Sebastián López

domingo, 8 de enero de 2017

Ultimátum

ULTIMÁTUM


Clavó sus ojos en los míos que se escondieron.
Nunca supe que había en su mirada
en su prístina y acusadora herrumbre.

Solo imaginé una caída
abismos azules abriéndose infinitos a sus pies;
sangre fría bullendo en el fondo.
            Caída, helada y muerte.

Tampoco sé que quiso decirme
pero cada vez que lloro veo esas pupilas famélicas,
gemidos de moribundo sin alegrías.
Como imagino la miseria.

El escenario no fue deplorable
-peor morir rodeado de flores en un hospital vacío-
Preferiría irme también en la berma una madrugada
con la ciudad a un lado y mi autocompasión al otro.


viernes, 6 de enero de 2017

Hay dias... (Poema)

HAY DIAS…

A veces me llega a cuenta, en la madrugada
que la oscuridad puede ser la figura de un fondo
mientras abro y cierro anestesiado mi Mail cada 30 segundos
-como si acaso la Rectitud me lo pidiera-.

Por ejemplo creo que en la noche
Las luces y los semáforos y las risas, al caminar por el espacio, ceden
–flotando en un degradé sintético,
terminan acurrucándose en una especie de manto
que traga lo brillante a carcajadas-.

En ese revuelo
nadie juraría a tus costillas cansadas y resecas
que despertarás con un escupo entre tus vísceras
y el estómago disparando colores saturados.

Abres las pupilas
Quieres querer decir otra cosa que un coro maqueteado
-algo así como un testamento conclusivo-
quieres pensar que al menos masturbarte en la ducha
llegará a ser interesante.


jueves, 5 de enero de 2017

Paredones

PAREDONES

“My tongue, every atom of my blood, form’d from this soil, this air
Born here of parents born here from parents the same, and their
parents the same”

Los zorros apuran el paso entre los rodados y socavones, buscando liebres que deambulan comiendo briznas del pasto seco que se abre al sol de enero, interrumpidas por los vuelos de cóndores y chunchos que otean en busca de vacas muertas entre los rebaños de animales que pastan en las veraneadas.

El ruido de los esteros y cascadas musicaliza el mundo y solo está tu paso siguiendo a otro con el sudor impregnado en la camisa. La luz del mediodía quemándote la nuca y el horizonte prometiendo el infinito.

La mochila sobre la espalda acerca tus pies al suelo, con correas ajustadas que aprietan la clavícula sobre el esternón, dándole un sonido especial a cada contracción del diafragma que ingresa el aire frío y fino de entre los picos y farellones rocosos.

Y eres uno con el todo. El mundo no tiene contornos ni forma, la desnudez es lo mismo que la decencia y solo están los pasos, el sonido de las suelas golpeando el suelo árido que continúa por kilómetros. No hay final ni muerte, todo es génesis, impulso creador de un universo infinito al que perteneces y configuras; estrellas que cortan la bóveda celeste formando en cada pestañeo una nueva historia, una nueva línea por la que se desenvuelve lo demiúrgico.

Tú, la cordillera y tus pasos y tú y los esteros y los tricahue y la quebrada y el fuego y la tierra y el agua y el aire y los pasos y tú. Átomos de un mismo átomo primigenio que sólo entonces descubres y que perderás cuando vuelvas tu cuerpo hacia los valles 

martes, 3 de enero de 2017

Madres mía, Madres suya.  (Poesía contingencial)




Cuando un qué busca un murmullo
Cuando un cuál el pasado apunta
Cuando es él el pasado mismo
Cuando es un qué el cual no he visto


Dormido me estoy. Quedando así, sin más razón.

Ver la inexistencia en la pertenencia. Ver la inexistencia en la mesa. La no-vida mientras perdura lás vidá. Ver la pertenencia de la inexistencia dentro de acá-allá.

La escritura sin afecto, sin tinte. TINTE si hay, matices no. Colores se pierden en el poder del gris. El poder del juego. Mental no he sido, consciente he nacido.

No prosigo. Por el llanto me detengo. Mi origen sangra, tiembla y se aplasta. No se encuentra en sí misma, pierde y se atasca. Madre es mía, madre es suya: lazos distintos pero la raíz se aclara. Sollozos perduran que la inexistencia enráiza. La inexistencia en la mesa.
En la mesa negra. Negra sin sonido. Músico aún sufrido. Aún así los sollozos perduran. No más aclaman. Mis matices se apagan. No más sollozos, es el origen que sangra

Tiemblo (poema)

TIEMBLO

Y el sudor latente, y tu mano
tratando de hacerme pedazos

de hundir mi mejilla hasta el fondo de mi mejilla
de probar el aguante de mis párpados

que los subterráneos
no nos esperan con un gemido sideral
que no merodea entre tus dedos.

Y tu puño de piel azul
revestido de mi mejilla.