miércoles, 25 de enero de 2017
lunes, 9 de enero de 2017
SEIXT 5 My FATHER
Un día en la mañana en
mi casa estaba buscando a mi papa, trate de llamarlo pero no contestaba. Asique
me rendí pero después vi algo amarillo en el piso parecía pipi, asique lo probé
pero no era pipi, era cerveza, seguí el rastro y llego al baño y al mismo tiempo que abrí la
puerta vi un montón de envases de cerveza y adentro vi a mi papá todo
emborrachado tratando de suicidarse, yo le dije en primer lugar “cálmate” y se le paso el
efecto del alcohol y dijo.
-Que paso y yo le dije te emborracharte por tomar
exceso de alcohol ahora si quieres vamos a la cocina. Yo le di un remedio para
el dolor de cabeza porque después de tomar exceso de alcohol te da dolor de
cabeza y el remedio Izo efecto y se mejoró mi papá y le dije ahora no tomes más
cerveza o te dará de nuevo exceso de alcohol pero siguió tomando y tomando y
paso algo terrible, terrible, terrible
se suicido asique llame a la clínica y vinieron flash.
Por Sebastián López
domingo, 8 de enero de 2017
Ultimátum
ULTIMÁTUM
Clavó
sus ojos en los míos que se escondieron.
Nunca
supe que había en su mirada
en
su prístina y acusadora herrumbre.
Solo
imaginé una caída
abismos
azules abriéndose infinitos a sus pies;
sangre
fría bullendo en el fondo.
Caída, helada y muerte.
Tampoco
sé que quiso decirme
pero
cada vez que lloro veo esas pupilas famélicas,
gemidos
de moribundo sin alegrías.
Como
imagino la miseria.
El
escenario no fue deplorable
-peor
morir rodeado de flores en un hospital vacío-
Preferiría
irme también en la berma una madrugada
con
la ciudad a un lado y mi autocompasión al otro.
viernes, 6 de enero de 2017
Hay dias... (Poema)
HAY DIAS…
A veces me llega a cuenta, en la
madrugada
que la oscuridad puede ser la
figura de un fondo
mientras abro y cierro anestesiado
mi Mail cada 30 segundos
-como si acaso la Rectitud me lo
pidiera-.
Por ejemplo creo que en la noche
Las luces y los semáforos y las
risas, al caminar por el espacio, ceden
–flotando en un degradé sintético,
terminan acurrucándose en una
especie de manto
que traga lo brillante a carcajadas-.
En ese revuelo
nadie juraría a tus costillas
cansadas y resecas
que despertarás con un escupo entre
tus vísceras
y el estómago disparando colores
saturados.
Abres las pupilas
Quieres querer decir otra cosa que
un coro maqueteado
-algo así como un testamento
conclusivo-
quieres pensar que al menos
masturbarte en la ducha
llegará a ser interesante.
jueves, 5 de enero de 2017
Paredones
PAREDONES
“My tongue, every
atom of my blood, form’d from this soil, this air
Born here of
parents born here from parents the same, and their
parents the same”
Los zorros apuran el paso entre los rodados y
socavones, buscando liebres que deambulan comiendo briznas del pasto seco que se
abre al sol de enero, interrumpidas por los vuelos de cóndores y chunchos que
otean en busca de vacas muertas entre los rebaños de animales que pastan en las
veraneadas.
El ruido de los esteros y cascadas musicaliza el
mundo y solo está tu paso siguiendo a otro con el sudor impregnado en la
camisa. La luz del mediodía quemándote la nuca y el horizonte prometiendo el infinito.
La mochila sobre la espalda acerca tus pies al
suelo, con correas ajustadas que aprietan la clavícula sobre el esternón, dándole
un sonido especial a cada contracción del diafragma que ingresa el aire frío y
fino de entre los picos y farellones rocosos.
Y eres uno con el todo. El mundo no tiene contornos
ni forma, la desnudez es lo mismo que la decencia y solo están los pasos, el
sonido de las suelas golpeando el suelo árido que continúa por kilómetros. No
hay final ni muerte, todo es génesis, impulso creador de un universo infinito
al que perteneces y configuras; estrellas que cortan la bóveda celeste formando
en cada pestañeo una nueva historia, una nueva línea por la que se desenvuelve
lo demiúrgico.
Tú, la cordillera y tus pasos y tú y los esteros y
los tricahue y la quebrada y el fuego y la tierra y el agua y el aire y los
pasos y tú. Átomos de un mismo átomo primigenio que sólo entonces descubres y que
perderás cuando vuelvas tu cuerpo hacia los valles
martes, 3 de enero de 2017
Madres mía, Madres suya. (Poesía contingencial)
Cuando un qué busca un murmullo
Cuando un cuál el pasado apunta
Cuando es él el pasado mismo
Cuando es un qué el cual no he visto
Dormido
me estoy. Quedando así, sin más razón.
Ver la inexistencia en la pertenencia.
Ver la inexistencia en la mesa. La no-vida mientras perdura lás vidá. Ver la
pertenencia de la inexistencia dentro de acá-allá.
La escritura sin afecto, sin tinte. TINTE
si hay, matices no. Colores se pierden en el poder del gris. El poder del juego. Mental no he sido,
consciente he nacido.
No prosigo. Por el llanto me detengo. Mi origen sangra, tiembla y se aplasta.
No se encuentra en sí misma, pierde y se atasca. Madre es mía, madre es suya: lazos distintos pero la raíz se
aclara. Sollozos perduran que la inexistencia enráiza. La inexistencia en la mesa.
En la mesa negra. Negra sin sonido. Músico aún
sufrido. Aún así los sollozos perduran. No más aclaman. Mis matices se apagan.
No más sollozos, es el origen que sangra
Tiemblo (poema)
TIEMBLO
Y el sudor latente, y tu mano
tratando de hacerme pedazos
de hundir mi mejilla hasta el fondo de mi mejilla
de probar el aguante de mis párpados
que los subterráneos
de hundir mi mejilla hasta el fondo de mi mejilla
de probar el aguante de mis párpados
que los subterráneos
no nos esperan con un gemido sideral
que no merodea entre tus dedos.
Y tu puño de piel azul
revestido de mi mejilla.
que no merodea entre tus dedos.
Y tu puño de piel azul
revestido de mi mejilla.
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