SUEÑO
DE UN BESO PECULIAR
[Es injusto
que hable de ti como un N.N
pero le tengo miedo
a la comisión de ética.]
En una puerta jamás abierta
dentro de ese típico laberinto
me encontré contigo.
Te paraste, raída, café oscuro, plateada
y me tomaste del cuello
te mordiste con fuerza, cortaste
tus labios grises,
me obligaste
a desearte tétrica -decidida, raquítica-.
Fue un beso ácido
las gotas de sangre se fundieron
en los dientes, la saliva
y siento que pude tocar un poco
de ese tormento
que escurría por tus labios
y luego era también tu alma,
tu mandato, tu sangre
tu lujuria.
