miércoles, 28 de noviembre de 2018

Nocturno


NOCTURNO

Un día seré viejo y veré con nostalgia
el cielo blanco abrirse sobre la noche en el verano          
Y tal vez diré:
una vez lo vi así y fui joven 
y sentí el pecho partirse como fruta madura
bajo este cielo nocturno y blanco.                                   

Mas ahora es que soy joven
son mis pies sobre el tejado
mi cabeza bajo el cielo pétreo
      y blanquecino.
Es mi estómago el que se vuelca   
como quejido fatuo por la boca.

Y no basta ya el juego de futuro
      la idealización del sufrimiento
           el estoicismo espurio
             el valle de lágrimas

Porque aunque el cielo sea claro en la noche
     y las nubes
parezcan cuentas hermosas de un rosario eterno
no bastarán las vidas
                                  las dulzuras
                ni las esperanzas nuestras
para soñar
que el durazno corrupto que es mi tórax
no se abrirá
y no saldrá con él al mundo
toda esta muerte que llevo dentro.